domingo, 16 de agosto de 2020

2020 HÁBLAME DE TI: Día 169 de un curso de milagros

2020 HÁBLAME DE TI: Día 169 de un curso de milagros: Ofrenda 229 para mi árbol  feliz y agradecido 1.       La gracia es el atributo del Amor de Dios que más se asemeja al estado que ...

Día 169 de un curso de milagros


Ofrenda 229 para mi árbol  feliz y agradecido


1.      La gracia es el atributo del Amor de Dios que más se asemeja al estado que prevalece en la unidad de la verdad. Es la aspiración más elevada que se puede tener en el mundo, pues conduce más allá de él. Se encuentra más allá del aprendizaje, aunque es su objetivo, pues la gracia no puede arribar hasta que la mente no se haya preparado a sí misma para aceptarla de verdad. La gracia se vuelve inevitable para aquellos que han preparado un altar donde ésta pueda ser dulcemente depositada y gustosamente recibida: un altar inmaculado y santo para este don.

2.      La gracia es la aceptación del amor de Dios en un mundo de aparente odio y miedo. Sólo mediante la gracia pueden desaparecer el odio y el miedo, pues la gracia da lugar a un estado tan opuesto a todo lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas mentes están iluminadas por el don de la gracia no pueden creer que el mundo del miedo sea real.

3.      La gracia no es algo que se aprende. EI último paso tiene que ir más allá de todo aprendizaje. La gracia no es la meta que este curso aspira a alcanzar. No obstante, nos preparamos para ella en el sentido de que una mente receptiva puede oír la Llamada a despertar. Dicha mente no se ha cerrado completamente a la Voz de Dios. Se ha dado cuenta de que hay cosas que no sabe, y, por lo tanto, está lista para aceptar un estado completamente diferente de la experiencia con la que se siente a gusto por resultarle familiar.

4.      Tal vez parezca que estamos contradiciendo nuestra afirmación de que el momento en que la revelación de que el Padre y el Hijo son uno ya se ha fijado. Pero hemos dicho también que la mente es la que determina cuándo ha de ocurrir ese momento, y que ya lo ha hecho. Te exhortamos, no obstante, a que des testimonio de la Palabra de Dios para hacer que la experiencia de la verdad llegue más pronto y para acelerar su advenimiento a toda mente que reconozca los efectos de la verdad en ti.

5.      La unidad es simplemente la idea de que Dios es. Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas. Ninguna mente contiene nada que no sea Él. Decimos "Dios es"; y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido. No hay labios que las puedan pronunciar, ni ninguna parte de la mente es lo suficientemente diferente del resto como para poder sentir que ahora es consciente de algo que no sea ella misma. Se ha unido a su Fuente, y al igual que ella, simplemente es.

6.      No podemos hablar, escribir, ni pensar en esto en absoluto. Pues aflorará en toda mente cuando el reconocimiento de que su voluntad es la de Dios se haya dado y recibido por completo. Ello hace que la mente retorne al eterno presente, donde el pasado y el futuro son inconcebibles. El eterno presente yace más allá de la salvación; más allá de todo pensamiento de tiempo, de perdón y de la santa faz de Cristo. El Hijo de Dios simplemente ha desaparecido en su Padre, tal como su Padre ha desaparecido en él. El mundo jamás ha tenido lugar. La eternidad permanece como un estado constante.

7.      Esto está más allá de la experiencia que estamos tratando de acelerar. No obstante, cuando se enseña y se aprende lo que es el perdón, ello trae consigo experiencias que dan testimonio de que el momento en que la mente misma decidió abandonarlo todo excepto esto, está por llegar. No es que realmente lo podamos acelerar, toda vez que lo que vas a ofrecer es algo que simplemente se había ocultado de Aquel que enseña el significado del perdón.

8.      Todo aprendizaje ya se encontraba en Su Mente, consumado y completo. Él reconoció todo lo que el tiempo encierra, y se lo dio a todas las mentes para que cada una de ellas pudiera determinar, desde una perspectiva en la que el tiempo ha terminado, cuándo ha de ser liberada para la revelación y la eternidad. Hemos repetido en varias ocasiones que no haces sino emprender una jornada que ya concluyó.

9.      Pues la unidad no puede sino encontrarse aquí. Sea cual sea el momento que la mente haya fijado para la revelación ello es completamente irrelevante para lo que no puede sino ser un estado constante, eternamente como siempre ha sido, y como ha de seguir siendo eternamente. Nosotros simplemente asumimos el papel que se nos asignó hace mucho, y que Aquel que escribió el guión de la salvación en el Nombre de Su Creador y en el Nombre del Hijo de Su Creador, reconoció como perfectamente realizado.

10. No hay necesidad de clarificar más lo que nadie en el mundo puede entender. Cuando la revelación de tu unidad tenga lugar, lo sabrás y lo comprenderás plenamente. Pero por ahora es mucho lo que aún nos queda por hacer, pues aquellos que se encuentran en el tiempo pueden hablar de cosas que están más allá de él, y escuchar palabras que explican que lo que ha de venir ha pasado ya. Mas ¿qué significado pueden tener dichas palabras para los que todavía se rigen por el reloj, y se levantan, trabajan y se van a dormir de acuerdo con él?

11.    Baste, pues, con decir que para desempeñar tu papel es mucho lo que aún te queda por hacer. El final seguirá siendo nebuloso hasta que hayas desempeñado por completo tu papel. Pero eso no importa, pues tu papel sigue siendo el pilar sobre lo que todo lo demás descansa. Conforme asumas el papel que se te encomendó, la salvación se acercará un poco más a cada corazón incierto cuyo latir no esté aún en sintonía con Dios.

12.    El perdón es el eje central de la salvación, pues hace que todos sus aspectos tengan una relación significativa entre sí, dirige su trayectoria y asegura su resultado. Y ahora pedimos que se nos conceda la gracia, el último regalo que la salvación puede otorgar. La experiencia que la gracia proporciona es temporal, pues la gracia es un preludio del Cielo, pero sólo reemplaza a la idea de tiempo por un breve lapso.

13.    Mas ese lapso es suficiente. Pues ahí es donde se depositan los milagros, que tú has de devolver de los instantes santos que recibes a través de la gracia que experimentas, a todos los que ven la luz que aún refulge en tu faz.¿Qué es la faz de Cristo sino la de aquel que se adentró por un momento en la intemporalidad y al volver trajo consigo -para bendecir al mundo- un claro reflejo de la unidad que experimentó allí? ¿Cómo podrías llegar a alcanzarla para siempre, mientras una parte de ti se encuentre afuera, ignorante y dormida, necesitada de que tú des testimonio de la verdad?

14.    Siéntete agradecido de poder regresar, de la misma manera en que te alegró ir por un instante, y acepta los dones que la gracia te otorgó. Es a ti mismo a quien se los traes. Y la revelación no está muy lejos. Su llegada es indudable. Pedimos que se nos conceda la gracia y la experiencia que procede de ella. Damos la bienvenida a la liberación que les ofrece a todos. No estamos pidiendo lo que no se puede pedir. No tenemos nuestras miras puestas en aquello que está más allá de lo que la gracia puede conceder. Pues eso lo podemos dar con la gracia que se nos ha concedido.

15.    Nuestro objetivo de aprendizaje de hoy no excede lo que expresa esta plegaria. Mas ¿qué puede haber en el mundo que sobrepase lo que en este día le pedimos a Aquel que nos concede la gracia que pedimos, tal como se le concedió a Él? Por la gracia vivo. Por la gracia soy liberado. Por la gracia doy. Por la gracia he de liberar.



sábado, 15 de agosto de 2020

2020 HÁBLAME DE TI: Día 168 un curso de milagros

2020 HÁBLAME DE TI: Día 168 un curso de milagros: Ofrenda 228 para mi sonriente árbol florido. 1.       Dios nos habla. ¿No deberíamos nosotros acaso hablarle a Él? Dios no es algo d...

Día 168 un curso de milagros


Ofrenda 228 para mi sonriente árbol florido.

1.      Dios nos habla. ¿No deberíamos nosotros acaso hablarle a Él? Dios no es algo distante. No trata de ocultarse de nosotros. Somos nosotros los que tratamos de ocultarnos de Él, y somos víctimas del engaño. Él siempre está enteramente accesible. Él ama a su Hijo. De nada, excepto de esto se puede estar seguro, pero con eso basta. Él amará a su Hijo eternamente. Aun cuando su mente duerme, Él lo ama. Y cuando su mente despierte, Él lo seguirá amando con un Amor que jamás ha de cambiar.

2.      Si supieras el significado de Su Amor, tanto la esperanza como la desesperación serían imposibles. Pues toda esperanza quedaría colmada para siempre y cualquier clase de desesperación sería inconcebible. Su gracia es Su respuesta para toda desesperación, pues en ella radica el recuerdo de Su Amor. ¿Cómo no iba Él a proporcionar gustosamente los medios a través de los cuales puede reconocerse Su Voluntad? Su gracia es tuya sólo con que la reconozcas. Y Su memoria despertará en la mente que le pida los medios a través de los cuales su sueño termina.

3.      Hoy le pedimos a Dios el regalo que con más celo ha conservado dentro de nuestros corazones, en espera de que se le reconozca. Se trata del regalo mediante el cual Dios se inclina hasta nosotros y nos eleva, dando así Él Mismo el último paso de la salvación. Todos los pasos, excepto éste, los aprendemos siguiendo las instrucciones de Su Voz. Pero al final es Él Mismo Quien viene, y tomándonos en Sus Brazos hace que todas las telarañas de nuestro sueño desaparezcan. Su regalo de gracia es algo más que una simple respuesta, pues restaura todas las memorias que la mente que duerme había olvidado y toda la certeza acerca del significado del Amor.

4.      Dios ama a Su Hijo. Pídele ahora que te proporcione los medios a través de los cuales este mundo desaparece, y primero vendrá la visión, y un instante más tarde, el conocimiento. Pues en la gracia ves una luz envolver al mundo con amor, y al miedo borrarse de todos los semblantes conforme los corazones se alzan y reclaman la luz como suya. ¿Qué queda ahora que pueda demorar al Cielo un sólo instante más? ¿Qué queda aún por hacer cuando tu perdón descansa sobre todas las cosas?

5.      Hoy es un día nuevo y santo, pues recibimos lo que se nos ha dado. Nuestra fe radica en el Dador, no en nuestra aceptación. Reconocemos nuestros errores, pero Aquel que no sabe de errores es Quien ha de responder a ellos, proporcionándonos los medios con los que podemos dejarlos atrás y elevarnos hasta Él con gratitud y amor.

6.      Y Él desciende para recibirnos, según nosotros nos acercamos a Él. Pues lo que Él nos ha preparado, Él lo da y nosotros lo recibimos. Tal es Su Voluntad, pues Él ama a Su Hijo. A Él elevamos nuestras oraciones hoy, devolviéndole tan sólo la palabra que Él nos dio a través de Su Propia Voz, Su Palabra, Su Amor: Tu gracia me es dada. La reclamo ahora. Padre, vengo a Ti. Y Tú vendrás a mí que te lo pido, pues soy el Hijo que Tú amas.





viernes, 14 de agosto de 2020

2020 HÁBLAME DE TI: Día 167 un curso de milagros

2020 HÁBLAME DE TI: Día 167 un curso de milagros: Ofrenda 227 para mi hermoso árbol de agradecimientos. 1.       No existen diferentes clases de vida, pues la vida es como la verdad....

Día 167 un curso de milagros


Ofrenda 227 para mi hermoso árbol de agradecimientos.

1.      No existen diferentes clases de vida, pues la vida es como la verdad. No admite grados. Es la única condición que todo lo que Dios creó comparte. Y al igual que todos Sus Pensamientos, no tiene opuesto. La muerte no existe porque lo que Dios creó comparte Su Vida. La muerte no existe porque Dios no tiene opuesto. La muerte no existe porque el Padre y el Hijo son uno.

2.      En este mundo parece haber un estado que es lo opuesto a la vida. Tú lo llamas muerte. Sin embargo, hemos aprendido que la idea de la muerte adopta muchas formas. Es la idea subyacente a todos los sentimientos que no son de suprema felicidad. Es la alarma a la que respondes cuando reaccionas de cualquier forma que no sea con perfecta alegría. Todo pesar, sensación de pérdida, ansiedad, sufrimiento y dolor, e incluso el más leve suspiro de cansancio, cualquier ligera incomodidad o fruncimiento de ceño, dan testimonio de la muerte. Por lo tanto, niegan que vives.

3.      Tú crees que la muerte es algo que sólo tiene que ver con el cuerpo. Sin embargo, es sólo una idea, y no tiene nada que ver con lo que se considera físico. Los pensamientos se encuentran en la mente. Éstos pueden entonces aplicarse según lo dicte la mente. Y es en su punto de origen donde debe efectuarse el cambio si es que éste ha de tener lugar. Las ideas no abandonan su fuente. El énfasis que este curso ha puesto en esta idea se debe al papel central que ocupa en nuestros intentos de que cambies de parecer con respecto a ti mismo. Es la razón de que puedas curar. Es la causa de la curación. Es la razón de que no puedas morir. Su veracidad te estableció como uno con Dios.

4.      La muerte es el pensamiento de que estás separado de tu Creador. Es la creencia de que las condiciones cambian y de que las emociones varían debido a causas que no están bajo tu control, que no son obra tuya y que tú jamás puedes cambiar. Es la creencia fija de que las ideas pueden abandonar su fuente y adquirir cualidades que ésta no posee, convirtiéndose así en algo diferente de su origen, aparte de éste en lo relativo a su naturaleza, así como en lo relativo al tiempo, a la distancia y a la forma.

5.      La muerte no puede proceder de la vida. Las ideas permanecen unidas a su fuente. Pueden extender todo lo que su fuente contiene. En este sentido, pueden ir mucho más allá de sí mismas. Pero no pueden dar origen a lo que jamás se les dio. Tal como fueron concebidas, así será como ellas a su vez conciban. Tal como nacieron, así es como darán a luz. Y de allí de donde provinieron, allí mismo regresarán.

6.      La mente puede pensar que duerme, pero eso es todo. No puede cambiar su estado de vigilia. No puede hacer un cuerpo, ni tampoco habitar en un cuerpo. Lo que es ajeno a la mente no existe porque no tiene una fuente. La mente crea todas las cosas que existen, pero no puede otorgarles los atributos que no posee, ni tampoco cambiar su propio estado eterno de plena conciencia. No puede dar lugar a lo físico. Lo que parece morir no es sino la señal de que la mente está dormida.

7.      Lo opuesto a la vida tan sólo puede ser otra forma de vida. Como tal, se puede reconciliar con lo que la creó porque no es realmente un opuesto. Su forma puede cambiar, así como aparentar ser lo que no es. Mas la mente es mente, tanto si está despierta como dormida. No es lo opuesto a nada que ella misma haya creado, ni a lo que parece hacer mientras cree estar dormida.

8.      Dios sólo crea mentes despiertas. Él no duerme, y Sus creaciones no pueden poseer algo que Él no les confiera, ni dar lugar a condiciones que Él no comparte con ellas. El pensamiento de muerte no es lo opuesto a los pensamientos de vida. Libres para siempre de toda oposición, los Pensamientos de Dios son eternamente inmutables, y tienen el poder de extenderse inmutablemente para siempre, aunque dentro de sí mismos, pues son omnipresentes.

9.      Lo que parece ser lo opuesto a la vida es meramente un sueño. Cuando la mente elige ser lo que no es y asumir un poder que le es ajeno y que no posee, un estado foráneo al que no puede adaptarse o una condición falsa que no forma parte de su Fuente, simplemente parece que se va a dormir por un rato. Y sueña al tiempo: un intervalo en el que lo que parece acontecer en realidad nunca ha sucedido, los cambios ocurridos carecen de fundamento y los acontecimientos que parecen tener lugar no están en ninguna parte. Cuando la mente despierta, sencillamente continúa siendo como siempre fue.

10.    Seamos hoy criaturas de la verdad, y no neguemos nuestro santo patrimonio. Nuestra vida no es como nos la imaginamos. ¿Quién podría cambiar la vida sólo porque cierre los ojos, o porque haga de sí mismo lo que no es al estar dormido y ver en sueños algo opuesto a lo que él es? Hoy no pediremos la muerte en ninguna de sus formas. Tampoco dejaremos que ni siquiera por un instante cosas imaginarias que aparentemente se oponen a la vida moren allí donde Dios Mismo estableció el Pensamiento de vida eterna.

11.    Hoy procuraremos mantener su santo hogar tal como Él lo estableció y como Su Voluntad dispone que sea eternamente. Él es Dueño y Señor de lo que hoy pensamos. Y en Sus Pensamientos, que no tienen opuesto, entenderemos que sólo hay una vida, y ésa es la vida que compartimos con Él, con toda la creación, así como con sus pensamientos, los cuales Él creó como una unidad de vida que no puede separarse con la muerte ni abandonar la Fuente de vida de dónde provino.

12.    Compartimos una sola vida porque tenemos una sola Fuente desde la que nos llega la perfección, la cual permanece por siempre en las santas mentes que Él creó perfectas. Somos ahora tal como siempre hemos sido y como seremos siempre. La mente que duerme no puede sino despertar, según ve su propia perfección reflejando al Señor de la Vida tan perfectamente que se funde con lo que allí se ve reflejado. Y ahora ya no es un simple reflejo, sino que se convierte en aquello que refleja y en la luz que hace que el reflejo sea posible. La visión deja ahora de ser necesaria. Pues una mente despierta es aquella que conoce su Fuente, su Ser y su Santidad.



jueves, 13 de agosto de 2020

Día 361 un curso de milagros

 Ofrenda 57 para mi árbol de las alegrías.   Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindar...