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jueves, 21 de mayo de 2020

Día 82 de un curso de milagros


Mi ofrenda 82 para mi árbol de gratitud



Primera etapa. Repaso de la lección 63 La luz del mundo le brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.

Mi perdón es el medio por el que la luz del mundo se expresa a través de mí.

Mi perdón es el medio por el que cobro conciencia de la luz del mundo en mí.

Mi perdón es el medio por el que el mundo sana, junto conmigo.
Permítaseme, entonces, perdonar al mundo para que éste pueda sanar junto conmigo.

Algunas sugerencias para las aplicaciones concretas de esta idea son:
Que la paz se extienda desde mi mente hasta la tuya, [nombre].
Comparto la luz del mundo contigo, [nombre].
Mediante mi perdón puedo ver esto tal como es.

Segunda etapa Lección 64 No dejes que me olvide de mi función.

No me olvidaré de mi función porque quiero recordar mi Ser.
No puedo desempeñar mi función si la olvido.
Y a menos que desempeñe mi función, no experimentaré la dicha que Dios dispone que yo tenga.

Algunas variaciones específicas de esta idea son:
No me valdré de esto para ocultarme a mí mismo mi función.
Me valdré de esto como una oportunidad para desempeñar mi función.
Esto podrá ser una amenaza para mi ego, pero no puede alterar mi función en modo alguno.



sábado, 2 de mayo de 2020

Día 63 un curso de milagros


LECCIÓN 63 La luz del mundo le brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.

1. ¡Cuán santo eres tú que tienes el poder de brindar paz a todas las mentes! ¡Cuán bendito eres que puedes aprender a reconocer los medios por lo que esto se puede lograr a través de ti! ¿Qué otro propósito podrías tener que pudiese brindarte mayor felicidad?


2. Ciertamente eres la luz del mundo con semejante función. El Hijo de Dios apela a ti para su redención. En tus manos está poder concedérsela porque te pertenece. No aceptes en su lugar ningún propósito trivial ni ningún deseo insensato; o te olvidarás de tu función y dejarás al Hijo de Dios en el infierno. No se te está haciendo una petición vana. Se te está pidiendo que aceptes la salvación, para que así la puedas dar.


3. Puesto que reconocemos la importancia de esta función, estaremos más que dispuestos a recordarla tan a menudo como nos sea posible a lo largo del día. Empezaremos el día reconociendo nuestra función y lo concluiremos pensando en ella. Repetiremos lo siguiente tantas veces como nos sea posible en el transcurso del día: La luz del mundo le brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón. Yo soy el instrumento que Dios ha designado para la salvación del mundo.


4. Si cierras los ojos probablemente te resultará más fácil dejar que acudan a tu mente pensamientos afines, durante el minuto o dos que debes dedicar a reflexionar sobre esto. No obstante, no esperes a que  se presente tal oportunidad. No se debe perder ni una sola ocasión para reforzar la idea de hoy. Recuerda que el Hijo de Dios apela a ti para su salvación. ¿Y quién sino tu Ser es el Hijo de Dios?



Día 361 un curso de milagros

 Ofrenda 57 para mi árbol de las alegrías.   Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindar...