Ofrenda 37 para mi árbol de las alegrías.
1. Te doy gracias, Padre, por el plan que ideaste para salvarme
del infierno que yo mismo fabriqué. No es real. Y Tú me has proporcionado los
medios para comprobar su irrealidad. Tengo la llave en mis manos, y he llegado
hasta las puertas tras las cuales se halla el fin de los sueños. Me encuentro
ante las puertas del Cielo, sin saber si debo entrar y estar en casa. No dejes
que hoy siga indeciso. Quiero perdonar todas las cosas y dejar que la creación
sea tal como Tú quieres que sea y como es. Quiero recordar que soy Tu Hijo, y
que cuando por fin abra las puertas, me olvide de las ilusiones ante la
deslumbrante luz de la verdad, conforme Tu recuerdo retorna a mí.
2. Hermano, perdóname ahora. Vengo a llevarte a casa conmigo. Y
según avanzamos, el mundo se une a nosotros en nuestro camino a Dios.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario