Día 42/365 11 febrero 2020
Primero me di cuenta que importo,
cada día que escribo mi día, me doy cuenta que la forma más valiosa de
aportarle valor a otros es reconocer nuestro propio valor. Este día 6 personas
me solicitaron aportar las habilidades que poseo para agregar valor a sus
carreras.
Para agregar valor a los
demás, debemos reconocer nuestro propio valor y encontrar la manera de desplazar
nuestros conocimientos al otro.
Animar a los demás a dar el gran
salto, como escribió el poeta canadiense
“Venid hasta el borde, dijo.
Ellos
dijeron: tenemos miedo.
Venid
hasta el borde, dijo.
Ellos
fueron. Él los empujó.
Y
volaron...”
Ayudar
a las personas a ponerse alas para mi resulta simple porque mi actividad está
asociada a las palabras y entiendo la importancia de elogiar a las personas
antes que cualquier otra conversación, que sea como el entremés en el menú.
Dicen
que la palabra más dulce que un humano recuerda es su nombre, más aún he leído que el nombre es un
mantram y que al pronunciarlo con cariño nos ganamos el aprecio y atención de
las personas con las que estamos interactuando.
En
mi club toastmasters on line aprendí a estar siempre dispuesto, ellos me han
enseñado el valor de siempre estar dispuesto a servir, y los invito a poner en
práctica este tip.
Agradecer
cada vivencia con el otro, cada coincidencia, por muy pequeño que sea el
detalle que te halagó del otro… magnifícalo, dando las gracias de todo corazón,
con un detalle, una tarjeta, o de forma verbal. En mi familia se estila llegar
a un visita con un pequeño presente y te lo recomiendo. Es muy lindo.
Aprendí
de una entrenadora la siguiente frase, y en su honor la hice mía: “más vale una
sonrisa fingida, que una geta natural”. Sonríe siempre, es tu cheque del millón
de dólares.
Y
finalmente mi mejor manera de agregar valor a las personas es estar aprendiendo
cosas nuevas siempre y compartirlas, sin ningún tipo de restricción.




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