Día 5/365 05 Enero 2020.
DON QUIJOTE Y SANCHO PANZA.
Una maravillosa
pareja que me hizo UNA LECTORA FELIZ el 2019. El espigadito y el rechoncho. Un
valeroso y otro algo miedoso. Uno culto y el otro práctico, la combinación que
ha funcionado a lo largo de los siglos en la literatura universal. Dos personajes
que se pelean y reconcilian influenciándose mutuamente.
Se hacen amigos y se preocupan mutuamente el uno por el otro.
Don quijote se preocupa por Sancho como si fuera su hijo. Y Sancho por don
Quijote como si fuera su anciano padre o su abuelo algo perdido de la razón.
En definitiva hoy les quiero compartir que me reflejaron mis dos
personalidades; Un yo soñador, y emprendedor y otro analítico, prudente; el
sentido común y la pasión. La fe y la razón. El pragmatismo contra el ideal…
Visión práctica versus los sueños… partes complementarias de cualquier
emprendedor.
Una de mis pasiones es la gracia y don quijote combina de manera
magistral la tragedia y la comedia, y Dios sabe que no me reía de ellos, me
reía de mí. Pero esa proyección fue tan brillante que en lugar de sentirme
ridiculizada me divertí.
Me reflejé de cuerpo entero en Sancho Panza… seducido por la
promesa de su cargo de gobernador de la Ínsula Barataria, que la pluma de
Cervantes convertirá en representación cómica del Poder y en mi caso lo asocié
a los cruceros y viajes que nos prometen y que hemos ganado pero me divierte
como ellos se divierten así como los duques se divirtieron con Sancho.
Me despertó como El Quijote retrata el final de un sueño y la
victoria de la realidad. Ya que de nuevo en la mancha muere cuerdo, tomando los
sacramentos y confesándose.
Pero me consuela saber que 415 años después Don quijote símbolo
de idealismo y generosidad no muere que quién
murió fue Alonso Quijano.
En fin todos vivimos contándonos historias imaginando lo que ha
de ser nuestra vida. Nuestra propia vida consiste en contarnos historias
¿Y tú… estás contando tu historia?


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