Ofrenda 5 para mi árbol de las alegrías 2021.
1. Quiero pasar este día Contigo, Padre mío, tal como Tú has
dispuesto que deben ser todos mis días. Y lo que he de experimentar no tiene
nada que ver con el tiempo. El júbilo que me invade no se puede medir en días u
horas, pues le llega a Tu Hijo desde el Cielo. Este día será Tu dulce
recordatorio de que Te recuerde, la afable llamada que le haces a Tu santo
Hijo, la señal de que se me ha concedido Tu gracia y de que es Tu Voluntad que
yo me libere hoy.
2. Este día lo pasaremos juntos, tú y yo. Y todo el mundo unirá
sus voces a nuestro himno de alegría y gratitud hacia Aquel que nos brindó la
salvación y nos liberó. Nuestra paz y nuestra santidad nos son restituidas. Hoy
el miedo no tiene cabida en nosotros, pues le hemos dado la bienvenida al amor
en nuestros corazones.
¿Qué es el juicio Final?
1. El Segundo Advenimiento de Cristo le confiere al Hijo de Dios
este regalo: poder oír a la Voz que habla por Dios proclamar que lo falso es
falso y que lo que es verdad jamás ha cambiado. Y éste es el juicio con el que
a la percepción le llega su fin. Lo primero que verás será un mundo que ha aceptado
que esto es verdad, al haber sido proyectado desde una mente que ya ha sido
corregida. Y con este panorama santo, la percepción imparte una silenciosa
bendición y luego desaparece, al haber alcanzado su objetivo y cumplido su
misión.
2. El juicio Final sobre el mundo no encierra condena alguna. Pues
ve a éste completamente perdonado, libre de pecado y sin propósito alguno. Y al
no tener causa ni función ante los ojos de Cristo, simplemente se disuelve en
la nada. Ahí nació y ahí ha de terminar. Y todas las figuras del sueño con el
que el mundo comenzó desaparecen con él. Los cuerpos no tienen ahora ninguna
utilidad, por lo tanto, desaparecen también, pues el Hijo de Dios es ilimitado.
3. Tú que creías que el juicio Final de Dios condenaría al mundo
al infierno junto contigo, acepta esta santa verdad: el juicio de Dios es el
regalo de la Corrección que le concedió a todos tus errores. Dicha Corrección
te libera de ellos y de todos los efectos que parecían tener. Tener miedo de la
gracia redentora de Dios es tener miedo de liberarte totalmente del
sufrimiento, del retorno a la paz, de la seguridad y la felicidad, así como de
tu unión con tu propia Identidad.
4. El Juicio Final de Dios es tan misericordioso como cada uno de
los pasos de Su plan para bendecir a Su Hijo y exhortarlo a regresar a la paz
eterna que comparte con él. No tengas miedo del amor, pues sólo él puede sanar
todo pesar, enjugar todas las lágrimas, y despertar tiernamente de su sueño de
dolor al Hijo que Dios reconoce como Suyo. No tengas miedo de eso. La salvación
te pide que le des la bienvenida. Y el mundo espera tu grata aceptación de
ella, gracias a lo cual él se liberará.
5. Este es el juicio Final de Dios: "Tú sigues siendo Mi
santo Hijo, por siempre inocente, por siempre amoroso y por siempre amado, tan
ilimitado como tu Creador, absolutamente inmutable y por siempre inmaculado. Despierta,
pues, y regresa a Mí. Yo soy tu Padre y tú eres Mi Hijo"


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