Ofrenda #3 para mi árbol de las alegrías.
1. El concepto que yo he forjado del tiempo impide el logro de mi
objetivo. Si elijo ir más allá del tiempo hasta la intemporalidad, tengo que
cambiar mi percepción acerca del propósito del tiempo. Pues su propósito no
puede ser que el pasado y el futuro sean uno. El único intervalo en el que
puedo librarme del tiempo es ahora mismo. Pues en este instante el perdón ha
venido a liberarme. Cristo nace en el ahora, sin pasado ni futuro. Él ha
venido a dar la bendición del presente al mundo, restaurándolo a la
intemporalidad y al amor. Y el amor está siempre presente, aquí y ahora.
2. Gracias por este instante, Padre. Ahora es cuando soy
redimido. Este instante es el momento que señalaste para la liberación de Tu
Hijo y para la salvación del mundo en él.


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