Ofrenda 339 para mi árbol nacido en libertad.
1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios
no abandonó a Su Hijo. Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en
espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar. Pero en realidad
sus sueños ya se acabaron, y la verdad ocupa su lugar. Ahora él es libre. ¿Por
qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado
de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora?
2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. Mi Padre
ama a aquel a quien creó como Su Hijo. ¿Me negarías, entonces, los regalos que
me hiciste?


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