Ofrenda 213 para mi árbol que es amo y señor de mi vida.
1. Es
imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido. Aun en este mundo, soy
yo el que rige mi destino. Lo que sucede es lo que deseo. Lo que no ocurre es
lo que no deseo que suceda. Tengo que aceptar esto. Pues de esta manera se me
conduce más allá de este mundo a mis creaciones -las criaturas de mi voluntad-,
las cuales moran en el Cielo junto con mi santo Ser y con Aquel que me creó.
2. Tú
eres el Ser a Quien Tú creaste como el Hijo, el cual crea como Tú y es uno
Contigo. Mi Ser, que es señor y amo del universo, no es sino la perfecta unión
de Tu Voluntad con la mía, la cual no puede sino asentir gustosamente a la
Tuya, de modo que pueda extenderse hasta Sí Misma.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario