Ofrenda 283 para mi árbol agradecido.
1. Estaba
equivocado cuando pensaba que vivía separado de Dios, que era una entidad
aparte que se movía por su cuenta, desvinculada y encasillada en un cuerpo.
Ahora sé que mi vida es la de Dios, que no tengo otro hogar y que no existo
aparte de Él. Él no tiene Pensamientos que no sean parte de mí, y yo no tengo ningún
pensamiento que no sea de Él.
2. Padre
nuestro, permítenos contemplar la faz de Cristo en lugar de nuestros errores.
Pues nosotros que somos Tu santo Hijo somos incapaces de pecar. Queremos
contemplar nuestra inocencia, pues la culpabilidad proclama que no somos Tu
Hijo. Y no queremos seguir relegándote al olvido, pues nos sentimos solos aquí
y anhelamos estar en el Cielo, que es nuestro hogar. Queremos regresar hoy.
Nuestro Nombre es el Tuyo, y reconocemos que somos Tu Hijo.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario