Mi ofrenda 156 en mi árbol agradecido 2020
1.
Aunque eres un solo Ser, te percibes a ti mismo como si fueses dos: bueno y
malo, lleno de amor y lleno de odio, mente y cuerpo. Esta sensación de estar
dividido en dos estados opuestos da lugar a un constante y agudo conflicto, y
conduce a desesperados intentos de reconciliar los aspectos contradictorios de
esa auto-percepción. Has buscado muchas de estas soluciones reconciliatorias,
pero ninguna de ellas te ha dado resultado. Los opuestos que percibes en ti
jamás serán compatibles. Tan sólo uno de ellos existe.
2.
Si has de salvarte, tienes que aceptar el hecho de que, por mucho que lo
intentes, la verdad y lo ilusorio no pueden reconciliarse, independientemente
de los medios que utilices o de dónde percibas el problema. Hasta que no
aceptes esto, irás en pos de un sinnúmero de metas irrealizables,
desperdiciarás el tiempo, tus esfuerzos serán en vano, fluctuarás entre la
esperanza y la duda, y cada intento será tan fútil como el anterior y tan inútil
como sin duda alguna habrá de ser el siguiente.
3.
Los problemas que no tienen sentido no se pueden resolver dentro del marco en
que se han planteado. Dos seres en
conflicto suponen una condición que no se puede resolver, y no puede haber
tampoco un punto de encuentro entre el bien y el mal. El ser que tú fabricaste
jamás podrá ser tu Ser, ni tampoco puede tu Ser dividirse en dos y seguir
siendo lo que es y lo que no puede sino ser eternamente. Una mente y un cuerpo
no pueden ambos coexistir. No trates de reconciliarlos, pues cada uno de ellos
niega que el otro sea real. Si eres lo físico, tu mente desaparece del concepto
que tienes de ti mismo, pues no tiene un lugar en el que realmente pueda ser
parte de ti. Si eres espíritu, el cuerpo es entonces el que no tiene ningún
sentido en tu realidad.
4.
La mente es el medio del que el espíritu se vale para expresarse a Sí Mismo. Y
la mente que sirve al espíritu está en paz y llena de gozo. Deriva su poder del
espíritu y desempeña gustosamente su función aquí. La mente puede, por otro
lado, verse también a sí misma como divorciada del espíritu y percibirse como
dentro de un cuerpo al que confunde consigo misma. Sin su función, pues, no
tiene paz, y la felicidad se vuelve algo ajeno a su pensamiento.
5.
Mas una mente separada del espíritu no puede pensar. Ha negado la Fuente de su
fortaleza, y se considera a sí misma desvalida, limitada y débil. Desasociada
ahora de su función, cree estar sola y separada, atacada por ejércitos que se
organizan contra ella; cree asimismo estar oculta en la frágil estructura del
cuerpo. Ahora tiene que reconciliar lo que es diferente con lo que es lo mismo,
pues para eso es para lo que piensa que es.
6.
No pierdas más tiempo en esto. ¿Quién puede resolver los insensatos conflictos
que los sueños presentan? ¿Qué significado podría tener en verdad su
resolución? ¿Qué objeto tendría? ¿De qué serviría? La salvación no puede hacer
que las ilusiones sean reales, ni tampoco resolver un problema que no existe. Tal
vez albergas la esperanza de que puede. Mas ¿querrías que el plan de Dios para
la liberación de Su amado Hijo le causase dolor a éste y además no lo liberase?
7.
Tu Ser aún conserva Sus pensamientos, los cuales permanecen dentro de tu mente
y en la Mente de Dios. El Espíritu Santo conserva la salvación en tu mente y le
ofrece el camino de la paz. La salvación es un pensamiento que compartes con
Dios porque Su Voz lo aceptó por ti y respondió en tu nombre que se había
consumado. De esta manera, la salvación está salvaguardada entre los
pensamientos que tu Ser aprecia y abriga por ti con amor.
8.
Hoy intentaremos localizar este pensamiento, cuya presencia en tu mente está
garantizada por Aquel que te habla desde tu único Ser. Nuestras prácticas de
cinco minutos cada hora estarán dedicadas a buscar este Ser en tu mente. La
salvación procede de Él a través de Aquel que es el puente entre tu mente y Él.
Espera pacientemente y deja que Él te hable acerca de tu Ser y de lo que tu
mente puede hacer una vez que haya sido restituida a Éste y se encuentre libre
para servir Su Voluntad.
9.
Comienza diciendo lo siguiente: La salvación procede de mi único Ser. Sus
pensamientos están a mi disposición. Luego busca Sus pensamientos, y reclámalos
como tuyos. Son tus pensamientos reales, los cuales has negado mientras dejabas
que tu mente vagase por un mundo de sueños en busca de ilusiones que los
sustituyesen. He aquí tus pensamientos, los únicos que tienes. La salvación se
encuentra entre ellos. Hállala allí.
10.
Si tienes éxito, los pensamientos que se te ocurran te dirán que te has salvado
y que tu mente ha encontrado la función que procuró perder. Tu Ser le dará la bienvenida
y la colmará de paz. Una vez que su fortaleza haya sido restaurada, tu mente
podrá fluir de nuevo desde su espíritu al espíritu de todas las cosas creadas
por el Espíritu a semejanza de Sí Mismo. Tu mente bendecirá todas las cosas. Una
vez que la confusión haya cesado, quedarás restaurado, pues habrás hallado tu
Ser.
11.
Tu Ser sabe que hoy no puedes fracasar. Tal vez tu mente siga dudándolo por un
rato, pero no te dejes desanimar por ello. Tu Ser conservará para ti la dicha
que experimenta, y gozarás de ella con plena conciencia. Cada vez que dedicas
cinco minutos de cada hora a buscar a Aquel que une a tu mente con tu Ser, le
ofreces un tesoro adicional para que lo salvaguarde para ti.
12.
Cada vez que le dices hoy a tu agitada mente que tu salvación procede de tu
único Ser, añades otro tesoro más a tu creciente almacén. Y éste se le da en su
totalidad a todo aquel que lo pida y acepte el regalo. Piensa, pues, cuánto se
te está dando este día para que lo des, de manera que se te pueda dar a ti.


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