1. Los ejercicios que se deben
llevar a cabo con esta idea son iguales a los de la primera lección. Comienza
con las cosas que estén cerca de ti, y aplica la idea a cualquier cosa en la
que tu mirada se pose. Extiende luego tu campo visual. Gira la cabeza de modo
que puedas incluir lo que se encuentre a ambos lados de ti. Si es posible, da
la vuelta y aplica la idea a lo que se encuentre detrás de ti. Sé tan imparcial
como puedas al seleccionar los objetos a los que vas a aplicar la idea; no te
concentres en nada en particular, ni trates de incluir todo lo que veas en una
zona determinada, ya que eso causaría tensión.
2. Echa simplemente una rápida
mirada a tu alrededor, tratando de evitar la selección de objetos en función de
su tamaño, brillantez, color o material, o de la relativa importancia que
tengan para ti. El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección. Trata
de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una
mosca qué a un piso, a un brazo que a una manzana. El único criterio a seguir
para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan posado sobre
ello. No trates de incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir
nada deliberadamente.
Recibí mi reconocimiento como Coach del club el poder de la palabra y aprendi que no significa nada.
No hubo quien me entregara mi placa como DTM y me di cuenta que no tiene significado para mi, es solo lo que se estila pero no tiene el poder para engrandecerme ni minimizarme.


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