Día 66 de mi árbol de gratitud ahora Diario de Milagros
1. Los ejercicios que se han de llevar acabo
con esta idea son muy similares a los anteriores. Es necesario, una vez más,
que para cualquier aplicación de la idea de hoy nombres muy concretamente la
forma de disgusto de que se trate (ira, miedo, preocupación, depresión, etc.), como
lo que percibes así como su causa.
Por ejemplo:
Estoy enfadado con ______ porque veo algo
que no está ahí.
Estoy preocupado acerca de _____ porque veo
algo que no está ahí.
2. Conviene aplicar la idea de hoy a
cualquier cosa que parezca disgustarte, y puede usarse provechosamente durante
el transcurso del día con ese propósito. No obstante, las tres o cuatro
sesiones de práctica que hoy se requieren deben ir precedidas, como en días
pasados, por un minuto más o menos de búsqueda mental, seguido de una
aplicación de la idea a cada pensamiento de disgusto descubierto en dicha
búsqueda.
3. Una vez más, si te resistes a aplicar la
idea a algunos de los pensamientos que te causan disgusto más que a otros,
recuerda las dos advertencias mencionadas en la lección anterior: No hay
disgustos pequeños. Todos perturban mi paz mental por igual.
Y:
No puedo conservar esta forma de disgusto y
al mismo tiempo desprenderme de las demás. Para los efectos de estos
ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen


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