Día 74 de mi diario de milagros, para mi árbol de gratitud.
1. La idea de hoy es obviamente la
razón de que sea imposible que haya un mundo que no tenga significado. Lo que
Dios no creó no existe. Y todo lo que existe, existe tal como Él lo creó. El
mundo que ves no tiene nada que ver con la realidad. Es tu propia obra, y no
existe.
2. Los ejercicios de hoy deben
practicarse con los ojos cerrados todo el tiempo. El período de búsqueda mental
debe ser corto, a lo sumo un minuto. No lleves a cabo más de tres sesiones de
práctica con la idea de hoy a menos que te sientas a gusto haciéndolas. De ser
así, es porque realmente entiendes su propósito.
3. La idea de hoy es un paso más en
el proceso de aprender a abandonar los pensamientos que le has adscrito al
mundo, y a ver en su lugar la Palabra de Dios. Los pasos iniciales de este
intercambio, al que verdaderamente se le puede llamar salvación, pueden ser
bastante difíciles e incluso dolorosos. Algunos de ellos te conducirán
directamente al miedo. Mas no se te dejará ahí. Irás mucho más allá de él, pues
es hacia la paz y seguridad perfectas adonde nos encaminamos.
4. Piensa, mientras mantienes los
ojos cerrados, en todos los horrores del mundo que te vengan a la mente. Nombra
cada uno de ellos a medida que se te ocurra, e inmediatamente niega su
realidad. Dios no lo creó, y, por lo tanto, no es real. Di, por ejemplo: Dios
no creó esa guerra, por lo tanto, no es real. Dios no creó ese accidente de
aviación, por lo tanto, no es real. Dios no creó [especifica el desastre], por
lo tanto, no es real.
5. Entre los temas adecuados para la
aplicación de la idea de hoy se puede incluir, asimismo, todo aquello que temas
te pueda ocurrir a ti, o a cualquier persona por la que estés preocupado. Nombra
en cada caso el "desastre" en cuestión muy concretamente. No uses
términos abstractos. Por ejemplo, no digas: "Dios no creó las
enfermedades”, sino "Dios no creó el cáncer; o los ataques cardíacos, o lo
que sea que te cause temor.
6. Eso que estás contemplando es tu
repertorio personal de horrores. Esas cosas son parte del mundo que ves. Algunas
de ellas son ilusiones que compartes con los demás, y otras son parte de tu
infierno personal. Eso no importa. Lo que Dios no creó sólo puede estar en tu
propia mente, separada de la Suya. Por lo tanto, no tiene significado. En
reconocimiento de este hecho, concluye las sesiones de práctica repitiendo la
idea de hoy: Dios no creó un mundo sin significado.
7. Por supuesto, la idea de hoy
puede aplicarse, aparte de las sesiones de práctica, a cualquier cosa que te
perturbe a lo largo del día. Sé muy específico al aplicarla. Di: Dios no creó
un mundo sin significado. No creó [especifica la situación que te esté
perturbando], por lo tanto, no es real.


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