Agradecida por tener cada día un gimnasio psicológico con múltiples espejos que me proyectan imágenes donde puedo
contemplarme, y corregir en mi para no responsabilizar a la copia, a la imagen de las
fallas en el original.
Hoy platicaba una compañera de la importancia de la catarsis y al escuchar su disertación me quedé con la duda… si catarsis es igual a estar
enojada, resentida, molesta, porque las cosas no son como le gustaría.
Interpreté que es un error
confundir episodios de maldad con catarsis.
Entró en tal estado de delirio
que deseó que una enfermedad grave y en ocasiones incurable cáncer acuciara a un pariente político para
desquitarse del dolor que le provocaba el divorcio de su hermana.
La terapia no estuvo al alcance
de mi generosidad para escucharla y abandoné el lugar. Sin embargo me he quedado
con la duda, ¿Cuál será la manera idónea de proceder?


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