Ofrenda 344 Para mi árbol transformador.
1. Las pérdidas no son pérdidas cuando se perciben correctamente.
El dolor es imposible. No hay pesar que tenga causa alguna. Y cualquier clase
de sufrimiento no es más que un sueño. Ésta es la verdad, que al principio sólo
se dice de boca, y luego, después de repetirse muchas veces, se acepta en parte
como cierta, pero con muchas reservas. Más tarde se considera seriamente cada
vez más y finalmente se acepta como la verdad. Puedo elegir cambiar todos los
pensamientos que me causan dolor. Y hoy deseo ir más allá de las palabras y de
todas mis reservas, y aceptar plenamente la verdad que reside en ellas.
2. Padre, lo que Tú me has dado no puede hacerme daño, por lo
tanto, el sufrimiento y el dolor son imposibles. Que mi confianza en Ti no
flaquee hoy. Que acepte como Tu regalo únicamente aquello que produce felicidad
y que acepte como la verdad únicamente aquello que me hace feliz.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario