Ofrenda 341 para mi árbol sereno y apacible.
1. Padre, Tu Hijo es perfecto. Cuando pienso que algo o alguien me
ha hecho daño, es porque me he olvidado de quién soy y de que soy tal como Tú
me creaste. Tus Pensamientos sólo pueden proporcionarme felicidad. Si me siento
triste, herido o enfermo, es porque he olvidado lo que Tú piensas, y he
implantado mis absurdas ideas en el lugar donde a Tus Pensamientos les corresponde
estar, y donde están. Nada, excepto mis propios pensamientos, me puede hacer
daño. Los Pensamientos que pienso Contigo sólo pueden bendecir, y sólo ellos
son verdad.
2. Hoy no me haré daño a mí mismo. Pues me encuentro mucho más
allá de cualquier dolor. Mi Padre me puso a salvo en el Cielo y vela por mí. Y
yo no quiero atacar al Hijo que Él ama porque lo que Él ama es también objeto
de mi amor.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario