Ofrenda 188 para mi árbol agradecido 2020
1. El mundo que ves no te ofrece nada que
puedas necesitar; nada que puedas usar en modo alguno; ni nada en absoluto que
te pueda hacer feliz. Cree esto y te habrás ahorrado muchos años de miseria,
incontables desengaños y esperanzas que se convierten en amargas cenizas de
desesperación. Todo aquel que quiera dejar atrás al mundo y remontarse más allá
de su limitado alcance y de sus mezquindades tiene que aceptar que este
pensamiento es verdad.
2. Cada cosa que valoras aquí no es sino una
cadena que te ata al mundo; y ése es su único propósito. Pues todas las cosas
tienen que servir para el propósito que tú les has asignado, hasta que veas en
ellas otro propósito. El único propósito digno de tu mente que este mundo tiene
es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir ninguna esperanza allí donde
no hay ninguna. No te dejes engañar más. El mundo que ves no te ofrece nada que
tú desees.
3. Escápate hoy de las cadenas con las que
aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí. Pues aquello que
valoras lo consideras parte de ti tal como te percibes a ti mismo. Todo aquello
que persigues para realzar tu valor ante tus propios ojos te limita todavía
más, oculta de tu conciencia tu valía y añade un cerrojo más a la puerta que
conduce a la verdadera conciencia de tu Ser.
4. No dejes que nada que esté relacionado con
pensamientos corporales te demore en tu avance hacia la salvación, ni que la
tentación de creer que el mundo puede ofrecerte algo que deseas te retrase. No
hay nada aquí que valga la pena anhelar. Nada aquí es digno de un instante de
retraso o de dolor, ni de un solo momento de incertidumbre o de duda. Lo que
carece de valor no ofrece nada. Lo que verdaderamente tiene valor no se puede
hallar en lo que carece de valor.
5. Nuestra práctica de hoy consiste en
abandonar todo pensamiento que tenga que ver con cualquier valor que le hayamos
atribuido al mundo. Lo liberaremos de cualquier propósito que le hayamos
asignado a sus aspectos, fases y sueños. Lo consideraremos en nuestra mente
como algo carente de propósito, y lo relevaremos de todo aquello que queríamos
que fuese. De esta manera romperemos las cadenas que atrancan la puerta que
conduce a nuestra liberación de él, e iremos más allá de todos sus
insignificantes valores y limitados objetivos.
6. Permanece muy quedo y en paz por un rato,
y observa cuán alto te elevas por encima del mundo cuando liberas a tu mente de
sus cadenas y dejas que busque el nivel donde se siente a gusto. Tu mente se sentirá agradecida de poder estar
libre por un rato. Ella sabe dónde le
corresponde estar. Libera sus alas y volará
sin titubeo alguno y con alegría a unirse con su santo propósito. Déjala que descanse en su Creador, para que
allí se le restituya la cordura, la libertad y el amor.
7. Dale hoy diez minutos de descanso en tres
ocasiones. Y cuando abras los ojos después de cada una de estas sesiones no
valorarás nada que veas tanto como lo valorabas antes. Tu perspectiva del mundo
cambiará ligeramente cada vez que le permitas a tu mente liberarse de sus
cadenas. El mundo no es el lugar donde le corresponde estar. Y a ti te
corresponde estar allí donde ella quiere estar, y a donde va a descansar cuando
la liberas del mundo. Tu Guía es infalible. Haz que tú mente sea receptiva a
Él. Permanece muy quedo y descansa.
8. Protege asimismo tu mente a lo largo del
día. Y cuando pienses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tiene valor,
niégate a encadenar tu mente de esa manera, y, en lugar de ello, repite para
tus adentros con tranquila certeza: Esto no me tentará a que me demore. El
mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario