Mi ofrenda 162 en mi árbol de gratitud 2020
1. Tú no quieres sufrir. Tal vez creas que el
sufrimiento te puede aportar algo, y puede que en cierta medida todavía creas que
te aporta algo que deseas. Esta creencia, no obstante, ha quedado sin duda
quebrantada ahora, por lo menos lo suficiente como para permitirte ponerla en
duda y empezar a sospechar que en realidad no tiene sentido. Aún no ha
desaparecido, mas ya no tiene las raíces que en un tiempo la sujetaban con
firmeza a los ocultos y tenebrosos recovecos de tu mente.
2. Hoy trataremos de disminuir aún más su
debilitado agarre, y de darnos cuenta de que el dolor no tiene objeto, ni
causa, ni poder alguno con que lograr nada. No puede aportarte nada en
absoluto. No te ofrece nada y no existe. Y todo lo que crees que te ofrece es
tan inexistente como él. Has sido esclavo de algo que no es nada. Sé libre hoy
de unirte a la feliz Voluntad de Dios.
3. Durante varios días continuaremos
dedicando nuestras sesiones de práctica a llevar a cabo ejercicios que han sido
diseñados para ayudarte a encontrar la felicidad que la Voluntad de Dios ubicó
en ti. Ahí se encuentra tu hogar y tu seguridad. Ahí se encuentra tu paz y ahí
no hay miedo. Ahí se encuentra la salvación. Ahí por fin encuentras descanso.
4. Da comienzo hoy a tus sesiones de práctica
con esta declaración de que aceptas lo que la Voluntad de Dios dispone para ti:
Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz. Y acepto ahora la felicidad
como mi función. Busca entonces esa función en lo más recóndito de tu mente,
pues está ahí, esperando tan sólo tu decisión. No puedes dejar de encontrarla
una vez que te des cuenta de que ésa es tu decisión y de que compartes con Dios
Su Voluntad.
5. Sé feliz, pues tu única función aquí es la
felicidad. No tienes por qué ser menos amoroso con el Hijo de Dios que Aquel
Cuyo Amor lo creó tan amoroso como Él Mismo. Además de estos descansos de cinco
minutos cada hora, haz frecuentes pausas hoy para decirte a ti mismo que ahora
has aceptado la felicidad como tu única función aquí. Y ten por seguro que al
hacer esto te estarás uniendo a la Voluntad de Dios.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario